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¡Empieza a Planear tus Comidas!

por Emiliano Zárate Ulloa junio 21, 2016

Meal Planning

La única absoluta verdad de este artículo es que si tú empiezas a desarrollar el hábito de planear tus comidas (o meal planning, en inglés), toda tu vida va a cambiar, y dejarás de estar siempre ocupado, cocinando y limpiando todos los días, te prometemos que no es exageración.

También pasa, sin embargo, que algunas personas ocupados simplemente no pueden, no lo hacen, o no quieren hacer un plan de comidas. Si ya lo has intentado y simplemente no puedes hacer el trabajo de planificación de comidas, no te estanques y sigue adelante, pero si por el contrario no lo has intantado ¡con este artículo te podremos motivar para empezar ya!

Hay un montón de maneras de empezar a hacer meal planning, y por supuesto que no podemos decir que una manera en específico es la más funcional, así que nosotros cumpliremos con darte algunos consejos para empezar y luego ¡tú podrás decidir qué es lo mejor para ti!

 

#1: Tómate no más de 10 minutos para pensar en las comidas de la semana

Prepara tu comida

Si la planificación de comidas te toma aproximadamente 20, 30 o 40 minutos o más, probablemente sea porque dejaste que los pensamientos divaguen y no te hagan llegar a ninguna conclusión, siguiendo de esta manera, rápidamente puede llegar a ser una práctica perdida e insostenible. Intenta motivarte para lograr hacerlo en sólo 10 minutos, una vez a la semana.

Enfócate, toma decisiones concisas tomando en cuenta las mejores opciones que te transmitan más confianza, incluso puedes ayudarte de un temporizador para ser más exactx con tus tiempos. Si estás extendiendo tu planificación de comida de manera que estás pensando que vas a cenar en la noche, esfuérzate por no mantener mucho tiempo esos pensamientos dentro de tu cabeza. Procura pensar en esas cosas con tiempo y no dejando todo hasta el final.

 

#2: Crea un registro de las comidas que te han funcionado

Lleva registro de las recetas que mejor te funcionan

Toma nota de las recetas que te son fáciles de cocinar y de aquellas comidas que suelen ser de mayor agrado a las personas para las que cocinas (¡dentro de ellas, estás tú!). Pon tus favoritos en una rotación semanal regular, así ya no te romperás la cabeza ideando nuevas cosas y perdiendo mucho tiempo teniendo que hacer un menú semanal totalmente nuevo. Puedes tener ciertas "constantes" y ciertas "variantes" para que no te canses de comer siempre lo mismo.

 

#3: ¡Todo es mejor en equipo!

Todo es mejor en Equipo

Si cocinas para alguien más, también es buena idea preguntarles sobre ideas de platillos que se les antojaría comer. Por supuesto, lo ideal es que también les pidas que te ayuden para que la planeación y la preparación les tomen menos tiempo. Cocinar juntos también puede ser una gran oportunidad para convivir todos juntos y disfrutar de momentos valiosos en familia, en pareja o incluso entre amigos.

Ahora, si cocinas para ti solamente, también puedes pedirles ideas a amigos o conocidos para planear tu comida, ¡incluso podrían juntarse varios para planear y cocinar sus comidas de la semana!

 

#4: Planea algunas comidas con lo que ya tengas en tu refrigerador

Planea tus Comidas

Desperdiciar la comida puede resultar bastante culposo, y también un desperdicio de tu dinero. Cuando te tomas tus 10 minutos de planeación de comida o al principio del día, podrás ir a comprar algo de comida pero antes necesitarás ver que hay en tu refrigerador.

Si no eres muy bueno ideando y creando recetas espontáneas, puedes apoyarte en un libro de recetas, quizás te pueda ayudar a encaminarte a la receta con la que usarás la comida de tu refrigerador y aprovecharla. Y así podrás empezar a poner más dinámica de lo que hay en tu cocina, sobre todo las cosas viejas que quien sabe que tanto podrás encontrar en tu lacena.

 

#5: Cocina una vez, come dos veces.

Meal Prep

Mientras estés planeando tus comidas siempre trata de cocinar más o menos el doble de los vegetales, o separar tus fuentes de proteína para cocinarlas una vez y servirlas dos veces.

Por ejemplo, si estas cocinando leguminosas como garbanzo, frijoles o lentejas, puedes doblar las porciones y así tener más para después o para hacerte una cena ligera. Igual si cocinas cereales como arroz o cous cous, puedes preparar más para después poder hacer platos balanceados con diferentes ingredientes.

Se tendrá que reconocer que podrás ir mejorando los tanteos de cantidades, y generando poco a poco más habilidades de cocina. La planeación de comidas reduce el estrés y nos acorta el tiempo que invertimos y gastamos estando en la cocina, porque ya estás seguro de lo que vas a tener que hacer y estarás seguro también del tiempo que tienes para hacerlo.

 

Como dijimos al principio de la entrada, estos solo son algunos consejos que nosotros te podemos dar para que empieces a generar este hábito que no solo te ahorra tiempo y dinero, sino también estrés innecesario. Conforme vayas teniendo más práctica, tendrás la oportunidad de ser más creativx con lo que preparas y probablemente también lo hagas más rápido, pero si quieres ideas para empezar de una vez, te recomendamos que cheques nuestro post Semana Vegana




Emiliano Zárate Ulloa
Emiliano Zárate Ulloa

Autor

Nutriólogo Clínico y Homeópata . Experto en salud integral.


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